20/08/2025

Aplicación de fungicidas y foliares, campaña trigo 25/26

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El trigo avanza en su ciclo, con lluvias acompañando y un potencial de rendimiento entre normal y
bueno, hoy en día los productores pueden enfrentarse a una pregunta estratégica:
¿Aplicar fungicida con dron o con pulverizadora?
Pensemos lo siguiente: el cultivo ya recibió un tratamiento en macollaje avanzado, tras una primera aplicación pre-siembra. Las huellas prácticamente desaparecieron y el macollaje fue exitoso. Ahora se analiza si el ciclo requerirá hacer una sola aplicación con fungicida o dos. En ese contexto, la elección del método de aplicación no es solo técnica: también es económica, logística y agronómica. Este artículo pone el foco en esa elección, con datos, criterios de decisión y un análisis comparado entre dron y pulverizadora. Para comparar si conviene aplicar con dron o pulverizadora, primero debemos identificar qué variables realmente marcan una diferencia entre ambas opciones. En este análisis, vamos a suponer condiciones equivalentes en cuanto a la calidad y precisión de aplicación, la dosis de insumos utilizada, la humedad del suelo y la urgencia del tratamiento. De este modo, podemos concentrarnos en dos factores clave que sí presentan diferencias significativas entre ambas alternativas:



Análisis de Costos 
El costo por hectárea de una aplicación con pulverizadora terrestre es de 6,5 U$S/ha, mientras que con dron asciende a 17 U$S/ha (valores referenciales para la zona centro de Entre Ríos). Tomando como referencia el precio del trigo a diciembre de 2025 de 191 U$S/tn, y considerando su valor neto de contribución marginal (es decir, descontando los costos comerciales de venta), podemos traducir estos valores a kilos de trigo necesarios para cubrir cada labor: 
Pulverizadora: 39 kg/ha 
Dron: 103 kg/ha 
Esto implica que, al optar por la aplicación con dron, el productor asume un costo adicional de 64 kg/ha respecto a la pulverizadora convencional.

 
Pérdidas por pisoteo huella 
La pulverizadora terrestre que estamos considerando posee un ancho de labor de 32 metros y un ancho de rueda de 34 cm, lo que genera una huella de pisado del 2,4% sobre la superficie tratada.
Si proyectamos un rendimiento estimado de 3.500 kg/ha para el cultivo de trigo, la pérdida potencial atribuible al pisoteo asciende a 81 kg/ha. 
Esta pérdida no ocurre con el uso de drones, lo que representa una ventaja productiva directa a considerar en el análisis comparativo.


Comparación de Opciones 
Dado que el dron evita la pérdida de rendimiento por huella, el análisis económico puede resumirse así:
  • Costo adicional del dron: 64 kg/ha.
  • Pérdida por pisado con pulverizadora: 81 kg/ha. 
En este escenario, el uso del dron resulta más conveniente, ya que evita una pérdida de 81 kg/ha de trigo, frente a un costo extra de 64 kg/ha. Esto genera una diferencia neta favorable de 17 kg/ha, lo que justifica económicamente su elección, incluso sin considerar otras ventajas cualitativas del uso de drones.

¿Qué pasa si se requiere una segunda aplicación? 
En el caso de que el trigo requiera dos aplicaciones, el costo adicional del dron respecto a la pulverizadora asciende a 128 kg/ha. Si la pulverizadora utiliza exactamente las mismas huellas que en la primera pasada, la pérdida por pisado se mantiene en 81 kg/ha. 
En este escenario, el dron implicaría un mayor costo neto de 47 kg/ha, por lo tanto, la pulverizadora se vuelve más conveniente desde el punto de vista económico. Esto evidencia que la ventaja comparativa del dron se reduce cuando aumentan las aplicaciones, ya que su mayor costo acumulado supera la pérdida evitada por huella. 

Escenario con mejor rendimiento 
Si el rendimiento del trigo se eleva a 4.000 kg/ha, la pérdida por huella de pisado de la pulverizadora, que representa un 2,4% del área, ascendería a 93 kg/ha. En ese caso, con una sola aplicación, el dron ofrecería una ventaja neta de 29 kg/ha frente a la pulverizadora, al evitar dicha pérdida. 
En cambio, si se realizan dos aplicaciones, el costo adicional del dron acumulado alcanzaría 128 kg/ha, mientras que la pérdida por pisado seguiría siendo de 93 kg/ha, lo que arroja una desventaja de 35 kg/ha para el dron.
Además, se realizaron pruebas de sensibilidad con variaciones del ±10% en el precio del trigo, y se comprobó que no afectan de forma significativa las conclusiones de este análisis en particular, manteniéndose la lógica comparativa entre ambas alternativas. 

Conclusión 
La elección entre dron y pulverizadora terrestre depende principalmente de dos variables clave: el número de aplicaciones y el rendimiento esperado del cultivo. En escenarios con una sola aplicación y rendimientos estimados de 3.500 kg/ha o más, el dron se presenta como la alternativa más conveniente, ya que evita las pérdidas por pisado, compensando su mayor costo operativo. Sin embargo, cuando se requieren dos o más aplicaciones, o si el rendimiento proyectado es relativamente bajo, el costo acumulado del dron podría superar los beneficios de evitar la huella, haciendo que la pulverizadora resulte más económica. Cabe destacar que este análisis no contempla otros factores relevantes, como el hecho de que muchas pulverizadoras generan un pisado del 3%, ni tampoco ventajas cualitativas del dron como: 
  • La eliminación de la compactación del suelo.
  • El menor uso de agua.
  • La posibilidad de ingresar en condiciones adversas.
  • La mayor precisión y selectividad en la aplicación.
Todos estos aspectos deben ser ponderados cuidadosamente al tomar una decisión integral, más allá de los números económicos. 

19/08/25 Cr. Matías Méndez